Clik

humanoHay sonidos microscópicos:
cuando el talón hinca un tallo reseco…
A nadie ofende,
o atemoriza.
Son fugacidades
que suceden en el camino. En mi interior hay pasos
Y talluelos a la vera
que se rompen:
como la vez que un hijo nos miente,
un amigo que defrauda,
o nos consume la incertidumbre
al enterarnos,
que ya no somos lo mismo
ante los ojos de la persona que amamos.
Es un clik breve, Intenso,
un alfiler que penetra;
un dolor que nos hace bajar la cabeza,
por días o toda la vida.

Vives en dos mundos

mujer derojoDespierto cuando beso tus caderas. En otro sol descubro el diapasón de tus ojos y la luna de tus hombros.
No estés triste. Recuerda que vives en dos mundos. Soy el de la noche que resbala por tus pestañas y después rodea tus muslos.
No estés triste … son complemento. Así tus hombros… así tus pechos.
En el día eres de él, en las noches vienes conmigo.

Anafilaxia

angel_y_mujer22

La religiosa pedía al ángel que la amara en penumbra, con delicadeza y paciencia. Esa noche él percibió que la caricia corría luminosa y para no romper el encanto, decidió amarla con las alas puestas.

En la oscuridad  hubo gemidos y espuma, y un ángel aleteando intensamente. Al clarear el día, había silencio y un rictus de muerte. Las plumas del ángel se levantaban y caían al compás del viento.

El psiquiàtrico

psiquiatricoEl sol era un coagulo y el cielo tenía naranjas y violetas. escrutò la tierra, el mar y los arrecifes y sonriò
—Hoy amaneció con una cara de dulzura, observó el enfermero.
— Así son estos pacientes furiosos, poco antes de morir cambian. contestó el psiquiatra.

Los amantes

CASUCHA-Alguien cuchichea – se dijo el esposo que estaba acostado y recordó las palabras del yerbero: “La hierba rumorosa debe su nombre ya que poco antes de que aparezca la muerte, la gente mastica sus pensamientos, como si rezaran.”

La habitación tenía pintura deslavada. Al fondo, la estufa de carbón prendida hacía bufar un caldero que desprendía vapor y humo, el cual intentaba aminorar el frío en la casucha de lámina.
– ¡Con qué claridad habla mi odiada esposa! ¡Escuche lo que dice!
– Él es hediondo, obeso, sedentario, fumador y sordo. Su gesto indica que no da crédito a lo que digo. Seguro que no tarda en morirse, la pócima que le di está en proceso, pues el oído capta el más leve cuchicheo después de ingerida. ¡Bendito pulque que permite combinarlo con cualquier fruta! ¿Quién puede pensar que lo he envenenado? El médico dirá que fue un ataque al corazón. ¡Me importa un rábano que escuche! ¡No sé cómo pude soportar tanto!

El sujeto antes de morir comprendió. Tuvo fuerzas para irse sobre su mujer y forcejear. Abrazados y con la cara de ella sobre el hueco del hombro, los encontraron sin vida. El diario exhibió la foto y al pie de la página se leía: “Victimas del frío. Se amaron hasta la muerte”.

Salgamos

barco noche¡Somos fantasmas! Despierta.Salgamos al mar, que los barcos
y los capitanes de nuevo surcaràn.
Esta noche, cuando el sol doble campanas, montaré sobre tus alas
y bajo las sábanas, despertaré tu pasión con mi guitarra.