El hada

EL HADA

Una niña implora que acuda su Hada. Está sentada en la cama y no puede dormir. La Hada ¿por fin llega! deshaciéndose en disculpas. Acariciando su cabeza le dice:
-¿Qué te sucede?
– Es que cuando cierro los ojos, sale un león y me persigue.
La Hada sonríe.
-Eso es fácil de resolver, lo haré por ti.
Al cerrar los ojos, sale un enorme león y persigue a la Hada. Ella abre los ojos y pregunta a la niña:
– ¿El león es de melena negra?
– Si. -Dice la niña- a quien se le cierran los ojos.
La Hada se retira, sonríe satisfecha cuando la ve dormida. Llega a su retiro, pone la varita en el estuche, se tiende sobre la sàbana y cierra sus ojos, divisando la floración exuberante de las azaleas. Entre los tallos y las flores blancas, irrumpe el color negro de una melena y el brillo afilado de unos ojos.