En la Edad Media se creía que existía un demonio llamado Titivillus que te engañaba para que cometieras errores ortográficos. Cada vez que un escriba se confundía, esta confusión era atribuida al pequeño diablo.

También se creía que Titivillus era capaz de engañarte para que te confundieras al hablar. Su objetivo era confundirte para que pecaras y lograr más almas para Lucifer.

El caso más famoso atribuido a Titivillus es el de la llamada ‘Biblia Maldita’: una biblia del siglo XVII en la que ponía, literalmente, “Cometerás adulterio” en lugar de “No cometerás adulterio” (sexto mandamiento). Obviamente, todos los ejemplares se mandaron quemar, y el percance fue atribuido a Titivillus

Un día, estando mala en el cole, fui a la sala de profesores a pedir un vaso de agua. Cuando el profesor me abrió, le pedí un “besito” en lugar de un “vasito”. “¿Me das un besito? DIGO UN VASITO” . Y a vosotros, ¿os ha engañado Titivillus alguna vez? Cuéntamelo en los comentarios!

IMAGEN: Titivillus representado en una miniatura.

Nota: Ya tenemos a quien echarle la culpa de nuestras faltas ortográficas.

Anónimo tomado de fb