La literatura hispanofilipina, abocada a la tragedia de devenir un corpus sin lectores, es, a pesar de su interés, la gran desconocida tanto en Filipinas como en los países hispanohablantes. Las obras escritas en español por autores filipinos, fruto de una cultura hoy en extinción, resultan en la actualidad productos de difícil, cuando no imposible, acceso. La Biblioteca Clásicos Hispanofilipinos, proyecto que se inaugura con Cuentos de Juana (Adelina Gurrea) y Los pájaros de fuego (Jesús Balmori), publicará en su primera fase ocho títulos en ediciones anotadas y prologadas por filólogos expertos en esta literatura. La colección pretende sacar a la luz sobre todo obras de autores filhispanos de principios del siglo XX, agotadas o inéditas. Con ello se busca, además de preservar y vindicar el legado literario de los últimos escritores que se expresaron en castellano en Filipinas, dar a conocer y poner a disposición del público las obras de una literatura en español de notable valor histórico y literario.
Una literatura por descubrir
La presencia de la lengua española en Filipinas dista mucho de la situación notable de que gozaba hace unas décadas. Si en 1940 se contabilizaban unos seis millones de hablantes, el censo de 1990 refleja únicamente varios miles de hablantes de español como lengua materna.
La literatura hispanofilipina no ha quedado inmune ante esa extinción paulatina de la lengua, y su evolución, una rica y apasionante historia, con muchos capítulos aún por investigar, ha sido reflejo de ese progresivo declive.
La literatura filipina escrita nace en español, ya que, si bien ya existía en las Islas una tradición literaria de tipo oral, la irrupción del español lo convertirá en el idioma en el que se fija por escrito esa tradición y se plasman de forma literaria interesantes procesos de transculturación: en castellano escribe su obra José Rizal, el gran clásico nacional filipino. Curiosamente, ese proceso no termina con el fin de la colonia, pues la “edad de oro” de la literatura hispanofilipina coincide con el período de la ocupación norteamericana.
En esos años, en torno a un número de periódicos, y utilizando la lengua como seña de identidad y símbolo de un programa independentista, se va articular la resistencia a la conquista norteamericana por parte de los más importantes intelectuales filipinos del momento. En las primeras décadas del siglo XX se dan a conocer escritores como T.M. Kalaw, Jesús Balmori, Claro Mayo Recto, Manuel Bernabé, Enrique Laygo o Antonio Abad, entre otros.
Pero si todavía en las dos primeras décadas del siglo XX se publicaban 27 diarios en español y en 1940 la Oficina de Publicaciones contabilizaba 40 publicaciones en castellano, las trabas a la enseñanza del español impuestas durante la ocupación norteamericana y las consecuencias de la guerra mostrarán un paisaje muy distinto a partir de 1945: después de la II Guerra Mundial, tan sólo reanudan su publicación algún diario y escasas revistas de corta vida o de alcance regional.
Con la práctica desaparición del castellano de la vida pública y de la educación, la literatura hispanofilina sólo pudo hallar refugio en las publicaciones literarias de los departamentos de español de universidades, de donde desapareció progresivamente conforme el español perdía peso en las carreras. Las consecuencias en los estudios de Filología hispanofilipina son igualmente demoledoras: al haber desaparecido el castellano como lengua hablada en Filipinas, la literatura filhispana es la gran olvidada, tanto en las Islas como en el mundo hispanohablante.
Con todo, esa recesión que ha sufrido la lengua española en Filipinas se ha frenado últimamente, pues desde hace unos años se abre paso una tendencia que, proveniente de EE.UU., está favoreciendo la recuperación del castellano en la sociedad. La reinstauración del español en la educación secundaria a partir de 2008 abre además una etapa llena de posibilidades que no se deberían desaprovechar.
Clásicos hispanofilipinos
La colección CLÁSICOS HISPANOFILIPINOS pretende publicar una selección de obras filipinas escritas y publicadas en español durante la primera mitad del siglo XX, para su conservación, conocimiento y difusión en Filipinas y en el mundo hispanohablante.
La colección constará de ocho títulos en su primera fase. Cada una de las obras ofrecerá una introducción a cargo de un filólogo especializado en literatura hispanofilipina, y el texto, que se presentará en su versión original en castellano, vendrá acompañado de notas críticas.
Los principales objetivos de CLÁSICOS HISPANOFILIPINOS son:
  • La recuperación de algunas obras de escritores hispanofilipinos de la primera mitad del siglo XX que hoy son inaccesibles o de muy difícil acceso, en ediciones críticas y anotadas.
  • El dar a conocer la literatura hispanofilipina en Filipinas y en el mundo hispanohablante, reivindicando su relevancia tanto en la cultura filipina como en los estudios de Filología Hispánica.
  • Fomentar el hispanismo y los estudios filológicos hispánicos en las universidades filipinas.
Aunque no renuncia a su carácter académico, la colección CLÁSICOS HISPANOFILIPINOS está destinada al público en lengua española, tanto en Filipinas, España e Iberoamérica como, en general, a los hablantes y estudiantes del español en cualquier lugar del mundo.
La colección
En una primera etapa, CLÁSICOS HISPANOFILIPINOS constará de ocho títulos, a publicar entre 2001 y 2017, a razón de uno al año. Inauguran la colección las tres siguientes obras:
La selección de obras y especialistas para cada uno de los textos correrá a cargo del coordinador del proyecto, asistido por un Consejo Asesor, formado por hispanistas de reconocido prestigio en la edición de clásicos y/o en la literatura hispanofilipina.

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